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Entrevistas

Entrevista a Martín Di Paola>>

Entrevista a Nicolás Domínguez Nacif >>

Entrevista a Ana Candioti >>

Entrevista a Andrés Denmon >>

Entrevista a Diana Chorne >>

Entrevista a Anahí Cáceres >>

Entrevista a Jorge Abot >>

Entrevista a Rubén Morales, diseñador gráfico, Juan Carlos Romero, artista plástico y Osvaldo Rueda, militante, con motivo de la muestra “20 años de gráfica política. 3 colecciones” en los Arcos de la Estación Hipólito Yrigoyen de Barracas >>

Entrevista al Sr. Ricardo Ramírez Leal, Consejero de Prensa y Asuntos Sociales de la Embajada de México en Argentina >>

 

Entrevista a Martín Di Paola
En la Sala 10 del Centro Cultural Recoleta Di Paola expone su aguda mirada sobre la realidad urbana actual. La muestra “DIPA Construcciones”, vigente hasta el 31 de julio, es uno de los proyectos seleccionados en el 2004 por la Línea Arte Joven del Fondo de Cultura BA, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, a través de la Dirección General de Museos y el Centro Cultural Recoleta, con el propósito de ampliar las perspectivas del arte joven.

-¿Cuál es la idea que sostiene la muestra “DiPa Construcciones”?

Desde el año 1998 vengo trabajando con una serie de obras que reflejan un mundo ultratecnificado de auto sostén, donde computadoras gigantes y robots habitan en una realidad deshumanizada. Siguiendo con la misma línea imaginaria del futuro, abordé la problemática habitacional monobloks, como complejos habitacionales reticulares para el control social, arquitecturas metafísicas de la periferia y de solidez irreal
.

-¿ Cómo fue el proceso generativo del proyecto?

Las primeras imágenes que generaron esta serie las imaginé yendo a mi trabajo en una escuela rural de la matanza. En el viaje me imaginaba estos complejos habitacionales gigantes, modernos, surreales, y de a poco los comencé a ver en mi taller boceteados. Luego, cuando el dibujo estuvo listo, lo proyecté sobre un bastidor de madera. Los fondos los pinté a soplete con pintura para auto, que le da ese efecto degradé trash. Las imágenes están trabajadas a pincel y, para lograr ese acabado liso, pulido, brillante, se enmascara con cintas de papel cada forma utilizada como stencil.


-¿A qué responde la recurrencia de las formas geométricas?

En esta serie uso formas geométricas que provienen de la morfología aplicada a la arquitectura de la naturaleza en forma de gemas geodésicas. Mi geometría se mueve entre los extremos sensoriales de la figuración, el objeto y el espacio, estos cuerpos tal vez solo están revelando el vacío como una posibilidad
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-¿Cómo percibís el contexto actual del arte joven?

Veo una movida de artistas muy interesante, además, cada vez hay más curadores y galeristas jóvenes. Hay un muy buen nivel de obra pero pocos lugares serios donde mostrar, todavía no hay muchas galerías que se jueguen por el arte contemporáneo joven y, las pocas que hay, ya están abarrotadas de artistas. Por la gran demanda que hay, deberían ser muchas más y generar una cultura más comprometida hacia las nuevas generaciones de artistas con más subsidios del gobierno y del ámbito privado. Hay pocos, con lo cual se hace muy difícil poder producir arte joven!! en la Argentina de hoy.

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Entrevista a Nicolás Domínguez Nacif
El ganador de la Línea de subsidio Especial 2004: Arte Joven, en el rubro Artes Plásticas, presenta la muestra “Hambre de humanidad”. La obra de Nicolás Domínguez Nacif podrá visitarse hasta el 15 de mayo en la sala 11 del Centro Cultural Recoleta.

-¿Cómo surge tu vocación de artista?

Surge en la búsqueda de mí mismo y de la belleza. Surge como un deber, una gran responsabilidad que tiene que ver con el amor y con la bravura. No tengo conciencia de cual fue el momento exacto en el que decidí dedicarme al arte. Recuerdo horas de la infancia dedicado a pintar con acuarelas y dibujar con lápices; más tarde los óleos. Siento que no soy yo el que elige esta vocación, creo que es el arte el que me lleva por su camino.


-¿Cómo es tu proceso de creación, desde la concepción original hasta su concreción? Teniendo en cuenta la importancia que tiene el contenido en la forma de tu obra, y su relación.

El proceso creativo tiene como estructura el caos. Es el caos la estructura creativa de esta obra y la forma lo más bellamente posible, aunque nunca llegue a reflejar perfectamente la idea que contiene.

-¿Qué relación tiene tu obra con su contemporaneidad?

La del diálogo que se da al estar produciéndola en el aquí y ahora. Es claro que el futuro de ésta obra está fundamentado en el pasado, sería como querer caminar con los pies girados hacia la infancia dorada en las montañas y los bosques. Pero para desandar este camino antes tengo que mirar cara a cara a los demonios de esta cultura contemporánea de competitividad, materialismo, artificialidad, autodestrucción y violencia.

-Pareciera destacarse en tu obra la figura femenina, ¿guarda una intencionalidad?

El enigma de lo femenino...Hay una ley de contrarios que como un imán me lleva a buscarla en todo y en todas sus formas y manifestaciones, como “Amaxia Uxor” (Reina de la Atlántida) o como la diosa hindú “Kali”, la devoradora. Si, es este magnetismo misterioso el que me lleva a buscar su rostro en todas partes, en esta ansia de fusión eterna, de volver al uno.


-¿Qué significa para un artista joven obtener un reconocimiento de este tipo?

Es una ayuda económica, para poder conseguir materiales y dedicarle el tiempo que la obra se merece.

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Entrevista a Ana Candioti
Mi compromiso es difundir que son Culturas Vivas” La obra de Candioti impone su mirada comprometida con la riqueza cultural del noroeste argentino. El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori exhibe su colección “Arte y Testimonio” hasta el 30 de enero.

- ¿Cómo surge la colección de pinturas “Arte y testimonio”?

Surge en los años 80 cuando tomo la decisión de trabajar plásticamente con las comunidades del Noroeste Argentino. Testimonié durante mas de 10 años el Encuentro de Copleros de Purmamarca, de la quebrada de Humahuaca, que se realiza desde hace mas de 20 años el primer fin de semana de enero, organizado por todo el pueblo. Luego sigo con la serie “Hombres de Puerto”, documentando durante cinco años (del 86 al 91) las condiciones de trabajo de los estibadores del puerto de Buenos Aires (hoy transformado en Puerto Madero) debido a que la mayoría de los trabajadores eran de origen andino y provinciano. Ya radicada en Miami, y desde el año 98, estoy trabajando con las comunidades Mayas, de la Península de Yucatán en México, las reservaciones indígenas de USA, las comunidades de Haitianos en Miami y Haití, también los afroamericanos, desarrollando la obra en series como “Maya Cultura Viva”, “Nativos” y “Afro”. En Noruega tuve la oportunidad de comenzar el 2003 con las comunidades Sami de la zona de Laponia al norte de Escandinavia. Así voy incorporando, año a año, las diferentes comunidades de pueblos originarios del mundo entero, siguiendo la línea que comenzó Berni a partir del muralismo mexicano titulada Nuevo Realismo en los años 30 en nuestro país.


- ¿Cómo ha sido su proceso de creación?

Trabajo directamente con las comunidades, para ello hace más de 20 años viajo y me comunico con las mismas, vivo con ellos, comparto su vida cotidiana por el tiempo necesario, luego de recibir su aprobación a mi proyecto. Me documento con fotos, bocetos previos, testimonios, y todo el material sensible que le queda grabado a un artista, para luego trabajar en la realización de la obra en mi estudio con todo ese material recopilado, y así nace la obra. Desarrollándola en series, y en un estilo de vida que une la expresión artística con la investigación de nuestras raíces.


- ¿Testimoniar a través del arte la cultura de las comunidades del noroeste argentino es una forma de reivindicarla?

Es una tarea de solidaridad con todos las organizaciones que trabajan hace muchos años por la recuperación y desarrollo de nuestras raíces culturales y luchan codo a codo con la resistencia de nuestros pueblos originarios por mantener las tradiciones y la recuperación de las tierras que trabajan desde siempre. Mi compromiso es difundir que son Culturas Vivas, que producen, luchan contra la extinción y son nuestra reserva ecológica humana... su trabajo y producción necesaria para la humanidad entera.


- ¿Cuáles son las realidades que captan tu interés?

La realidad de su vida cotidiana, la producción artística artesanal y de la tierra, la historia, la riqueza de sentimientos, la sabiduría y todo aquello que me permite reflejar en los rostros, los ojos, la realidad con la que pinto. En fin, todo lo que signifique nuestra historia aun no conocida o mal conocida y que es verdadera, su realidad actual preferentemente, luego siempre se incorpora el pasado, por la riqueza cultural que nos han legado a la humanidad entera.

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Entrevista a Andrés Denmon
¿Cómo te aproximás al arte?
Me es difícil escapar a mi formación (UBA, Filosofía y Letras...), trato de asumirla como forma de elaborar y conformar el pensamiento para poder a partir de allí desembocar a la producción artística; suelo plantear cada muestra como una obra en sí ( referida al trabajo previo) en donde cada imagen conforma un pequeño engranaje de una nueva totalidad.

- ¿Y en cuanto al proceso de creación de la obra?

Sobre el proceso, y el desarrollo de mi trabajo, en general: me siento, camino, leo, escribo, busco material, y trato de acercarme a algún nudo conflictivo de mi propia intimidad, lo enfoco en conceptos, los trabajo, los desarrollo, los reflexiono y busco, una vez enfocados y trabajados lingüísticamente, la metodología Plástica que me permita acercarme a esa problemática conceptual planteada. A veces fotos, a veces cuadros, textos, instalaciones, objetos... Sinceramente no soy fotógrafo, a veces saco fotos, las guardo, y las utilizo en mi trabajo, pero sólo eso.


- ¿Cuál fue la experiencia de la muestra presentada en la Torre Monumental?

En el caso de esa muestra, “Italpark, tester ilusorio del recuerdo”, se trataba formalmente de una instalación, conformada por fotografías montadas por medio de la técnica del Backlight dentro de las viejas latas de galletitas. La obra trabaja en torno a la constitución del recuerdo, a los mecanismos de la rememoración. Las fotos fueron tomadas en el 2003, fotos actuales de viejos recuerdos, ¿qué valor de certeza y verosimilitud tienen nuestros recuerdos? ¿cómo constituimos y nos constituimos en torno al pasado, a nuestro propio pasado? Se trata de una pequeña muestra que nos acerca a una narración íntima y fragmentaria sobre nuestros recuerdos


- ¿ Que vínculo establece tu creación con la realidad social?

Una muestra que trabaja el tema del recuerdo, ¿ se vincula con la realidad y la crisis social? ¿y si fuera un cuadrito con la imagen de un obrero? A pesar de lo que hagamos, o pensemos. La realidad es la realidad y uno la vive, la asume y la reflexiona lo mejor que puede.


- ¿Cómo ves la situación de la fotografía con respecto a los espacios dedicados al arte?

Respecto al espacio de la fotografía dentro del circuito del arte es imprescindible dividir galerías de arte, de espacios de arte, la fotografía en la Argentina no tiene compradores a partir de lo cual es lógico que muy pocas galerías se animen a colgar fotografía, respecto a los espacios de arte creo que la fotografía está muy potente y en proceso de enriquecimiento artístico.

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Entrevista a Diana Chorne
“Crear es un acto en el cual me siento absolutamente libre”.
En el taller de Diana Chorne descubrimos entre un sinfín de objetos, que comparten la verticalidad pero se distinguen en su composición y razón de ser, el espíritu lúdico y sensible de una artista que crea y recrea en la espontaneidad del ser libre.

- ¿Cómo surge tu vocación artística?

Fue un proceso muy singular, desde chica me gustó mirar cuadros y esas cosas. Mi madre, que estaba al tanto de esto, me daba la oportunidad de ir a exposiciones. Ya en la adolescencia, 14 años, creo que fui una de las personas que más frecuentaba por aquel entonces las galerías ubicadas sobre la calle Florida. Así fui conociendo a los artistas, los grandes. Supongo que se preguntarían “y esta niña ¿qué hace acá?”. Después me tomé este gusto por el arte más en serio. Estuve, gracias a una recomendación especial, tomando clases con Urrucuchúa. Pero el que realmente deja una marca en mí fue Batlle Planas. sobre todo por ayudarme a descubrir lo que había en mi y esto es porque él decía que no quería BatllePlanitos, que se confundieran con su maestro. Eso me dio a mí muchísima libertad para encontrar mis propias formas.


- ¿Cómo fue el momento de exponer lo que hacías a la mirada del otro?

Se dio por una casualidad absoluta porque yo hacía cosas, pero por esa entonces estudiaba psicoanálisis y jugaba al arte. Lo que pasó fue que yo era muy amiga de varios pintores, particularmente de León Ferrari, Nigro y Yuyo Noé, quienes vinieron a mi casa y se encontraron un poco con lo que ves. Y bueno, a Yuyo Noé le encantó. Con el que también hablé sobre esto fue con Carpani, a quien le pregunté una vez cuándo uno puede considerarse un artista y él me dijo “cuando no podes dejar de hacerlo”. Nigro sostenía que tenía que exponer todo, en cambio, Yuyo y León encontraron lo más singular de mí. La primera muestra se llamó ”Artes del juego” porque todo lo que conservaba hecho, era para mi un juego y lo sigue siendo. Las primeras cosas fueron tiradas por haber tenido que partir al exilio.

- ¿Te interesa ver cómo la gente reacciona ante tu obra?

Me divierte muchísimo. Sobre todo porque hay un momento en que la obra para uno parecería no decir más, sobre todo porque hay un acostumbramiento. Además, en mi caso, tener todo esto junto en el taller, me apabulla.


- El estudiar Psicología y luego Psicoanálisis, ¿ qué importancia tiene en la creación de tu obra?

Yo creo que mucha importancia. La cantidad de versiones de mujeres reflejadas en mi obra tiene que haber salido de allí. Tiene que ver con cosas escuchadas, y vistas. También con mi vida, en algún momento.


- Hay una tema recurrente que es el de la mujer.

Lo que pasa es que yo creo que el hombre y la mujer son bichos totalmente diferentes, con sensibilidades muy distintas. Yo creo que un mundo dirigido por mujeres sería tal vez un mundo muy chismoso pero seguramente no sería tan violento.


- ¿Cómo se refleja esto en tu obra?

A mi me sorprendió mucho el hecho de que cuando hice la muestra en el Centro Cultural Recoleta terminé finalmente armando un altar a la mujer, aunque supongo que también eso sucedió por ser un poco por juguetona. También tengo una escultura en las que la mujer muestra sus dos caras, su parte más amorosa y su parte oscura; por otro lado, una de mis obras, un objeto enmarcado en una caja de madera, representa a la mujer atada, y así sucesivamente. Armo personajes, como Gasalla, no todos.


- ¿Cómo es el momento en el que creas?

Crear es un acto en el cual me siento absolutamente libre
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- ¿Cuándo sentís que la obra está terminada?

Trato de encontrar un momento en el que decido que tengo que parar, ponerle una sábana y luego mirarlo de nuevo para que no este sobretrabajado.


- ¿Qué presencia tiene para vos lo lúdico en la creación?

Es una forma de leer la realidad, a veces muy dura, una forma de poder soportar mejor el mundo y soportar la vida. La creación como acto de jugar, permite combinar varios materiales. Pero sobre todas las cosas tiene que ver con la libertad.

- ¿ En qué estas trabajando ahora?

Lo nuevo es haber aprendido a trabajar con hierro, siempre mantengo la preferencia por lo vertical. Y también lo nuevo es lo mas viejo, se repiten expresiones que me fastidian como cuando era niña. Pero tengo la esperanza que en cada nueva repetición algo me sorprenda. Porque eso sí, no digo siempre pero muchas veces, hago algunas cosas que me gustan y me sorprendo porque la acabo de inventar.


- ¿Por lo que veo sos sensible a la realidad política?

Más que lo que querría. Se sufre mucho. El exilio en México, no fue dorado, a cada uno le pasaron diferentes cosas, pero me permitió conocer una versión de mis compañeros de exilio que me fue transmitida. En ese sentido mi mayor homenaje es para María y Nacho Maldonado. Pero si de citar se trata, todos hicimos lo que pudimos por ayudarnos y si bien la lejanía con la familia no fue buscada, lo cierto es que todos fuimos un poco padres, madres y hermanos. Yo tuve el privilegio de sentirme muy acompañada por mis amigos, y es algo tan entrañable que aún me emociona. Debo a todos mis compañeros una obra dedicada a ellos.

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Entrevista a Anahí Cáceres
“La belleza y la armonía es transgresión en estas épocas de horror”
Nos introducimos espontáneamente al mundo de la artista plástica desde su itinerario de vida. Lo que nos llevó a descubrir su infancia en Chile, luego, su paso por Córdoba durante su adolescencia y años de formación, hasta que en 1990 se radicó finalmente en Buenos Aires. Entre sus creaciones figura el novedoso diseño del sitio web de Museos de Buenos Aires, que mereció en el 2003 la mención especial en los Premios Eikon, otorgados por la Revista Imagen.

- ¿Qué relación hay entre el espacio físico y la producción artística?

Creo que el espacio físico siempre es un factor que determina de algún modo todo tipo de producciones, situaciones, costumbres, culturas. A su vez, todo espacio es intervenido por las personas que lo ocupan. Por lo tanto hay una interactuación entre el entorno y el artista que hace a su identidad.


- ¿Qué diferencia hay entre la obra desarrollada en Córdoba con la que hizo aquí? ¿Hay un antes y un después?

El antes y el después siempre son diferentes en la vida. En el devenir, los proyectos, las búsquedas tienen sus propios tiempos en el que se desarrollan, recibiendo diferentes aportes pero siempre siguen su impulso original. En 1984 inicié una investigación sobre culturas primordiales que fundamentó todo mi trabajo hasta el presente. Claro que esto fue modificándose con el tiempo, abarcando temas relacionados pero diferentes, entrando en cuestiones más generales. En 1990 al llegar acá ya tenía varios años de trabajar en distintos lenguajes y soportes con un tema específico que seguí desarrollando.


- ¿A quiénes admira?

Admiro a muchas personas, artistas, científicos, escritores, si tuviera que decir 10 de ellos diría Leonardo, Einstein, Ghandi, Chaplin, Miró, Gaudí, Paul Eluard, Picasso, John Lennon,J.L.Borges, Samuel Beckett, Laurie Anderson, Prigoyine , me pase!


- ¿Qué es y desde dónde surge la “inspiración”?

De una idea, de una relación, de millones de sinapsis, la clásica "inspiración" es casi un mito romántico acerca de La Idea que aparece como pensamiento generador de otras "ideas" y (r)evolucionando otras más, para conformarse en otra realidad. La "inspiración" tiene que ver con el hálito creador de la vida (inspirar) y el mundo de las ideas donde se encuentra todo lo creativo en estado de posibilidad. Para que esa posibilidad se efectivice tiene que haber, además, una decisión.


-En su obra confluyen distintos lenguajes, ¿esto tiene que ver con una búsqueda?

Si, lo interdisciplinario como metodología, es algo que siempre me interesó.


- ¿Cómo se fue dando el paso de una práctica artística más tradicional hacia el arte digital?

El paso a la tecnología digital fue dentro de ese proceso "tradicional ", por que vengo desde las llamadas técnicas mixtas o la gráfica, que significó acceder de una forma muy natural a técnicas de aceleración y autoedición que ampliaba el campo de la producción. Lo que ocurrió es que luego uno descubre el verdadero lenguaje multimedial, que en realidad estaba buscando en esa forma interdisciplinaria de trabajar.


- ¿Cómo impactan las nuevas tecnologías en el mundo del arte?

Me resulta difícil responder refiriéndome solamente al mundo del arte. Las nuevas tecnologías impactan de dos maneras opuestas en el mundo: por un lado, instala un nuevo modo de relación y cultura aparentemente más independiente en la gente que accede a ella; pero por el otro lado, y simultáneamente, hacen más efectiva la dominación global del Sistema de Poder. La tecnología actual impacta en el arte de distintas maneras, facilitando la autoedición, la accesibilidad de los nuevos espectadores, la relación entre sí de los artistas y a crear un circuito a veces, independiente del tradicional, también a retomar el criterio de trabajo en equipo, del cruce de lenguajes y lo interdisciplinario. Y de manera más general, como plantea Lorenzo Vilches, esta "migración digital" generará nuevas formas de pensamiento que modificarán las estrategias en todos los campos.


- ¿Qué rol cumple para ud. el arte en una sociedad?

Creo que el arte es transgresor, transformador, cuestionador.


¿Cuál es la idea que enmarca e inspira la muestra "Pulsión y secuencias", que actualmente expone en 180º Arte Contemporáneo?

La belleza y la armonía es transgresión en estas épocas de horror. Pulsión es el inicio de un movimiento que busca descargarse en alguna dirección. Secuencias son los instantes del desarrollo de ese movimiento. Pulsión de vida en contra de la muerte, secuencias de belleza en contra de la superficialidad.


- Margarita Schultz, curadora de la muestra, señala en el catálogo: ¿Pero desde dónde apunta el asombro?

Desde el horizonte de un trabajo creativo que, en lugar de hacerse cargo de la violencia y la destrucción que nos envuelven en estos días apelando a la reproducción misma, se vuelca en otra dirección. Pero es un vuelco tan definido que deja la impresión clara de ser deliberado.

- ¿Cómo ve el panorama actual de la plástica local? ¿y en relación a lo que sucede en el mundo?

Creo que Argentina tiene una producción plástica muy importante de nivel internacional, aunque no se apueste a ello, ni se haga mucho por demostrarlo en el mundo. Todavía acá se mueven intereses ajenos a los artistas, al apoyo de la producción local. Los premios sólo ayudan a una competencia insana. Habría que ver cómo en Latinoamérica, países como México, Chile o Brasil respetan y hacen valer a sus artistas. Ni que hablar del primer mundo.

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Entrevista a Jorge Abot
“Hay arte cuando lo estético se carga de memoria”
Aproximarnos a la creación de quien transita una vida dedicada al aprendizaje y a la construcción de un discurso plástico fue el propósito de nuestra entrevista con Abot. En su taller nos reencontramos con el sentido que guardan sus telas y papeles, y expresan sus diferentes técnicas y grafías.

- ¿Cuándo comenzó a sentirse artista?

Yo no hice una carrera sistemática en una escuela de Bellas Artes. Mi formación no es la tradicional. Pero sí estudié 6 años con un maestro, con Urruchúa. Por otro lado, yo ya tenía una carrera, me recibí en Sociología y durante mucho tiempo fui profesor universitario. Mientras tanto, la pintura estaba ahí. Pero llega un punto en que se convierte en una doble vida, que en algún momento te obliga a optar. En mi caso las circunstancias también me ayudaron a tomar decisiones y dejar la Sociología para dedicarme de lleno a la pintura. Cuando dejé mi actividad universitaria, dejé el trabajo con el que me ganaba la vida. No debe ser fácil la transición. De repente tenía todo el tiempo del mundo para pintar, cosa que reclamaba durante todos los otros años. Y no es fácil encontrarse con todo ese tiempo para hacer lo que querés, evidentemente hay un período de adaptación. Ahora tenía que construir objetos para vender, lo cual es mucho más complejo y azaroso. Hasta que comenzás a sentir que engranás, en el sentido de que te sentís bien trabajando todo el día en esto. Ahí empezás a sentir que puede ser un modo de vida.


- ¿ Se vuelca de alguna manera su paso por la Sociología en su obra?

Pintar es una manera de pensar y la universidad me ayudó a pensar, te da las herramientas para hacerlo. La pintura es una manera de hacer y pensar
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- ¿Cómo es el proceso de construcción del propio hacer artístico?

Uno poco a poco va aprendiendo, primero el alfabeto con el que escribís unas pocas palabras. Después empezás a articular esas palabras con las que construís frases. Si el camino es bueno, uno aspira a construir un discurso. Llega un momento en el que aparece algo ante lo que uno dice “este es mi mundo”. Empieza a construirse un mundo de imágenes que son tuyas, tuyas dentro de cierto relativismo. Uno también se fue formando con multiplicidad de imágenes de otros. Vas descubriendo las cosas en las que crees, las que te emocionan. Terminás haciéndote una definición de lo que es el arte.


-¿Qué es el arte para ud.?

Para mí el arte no es solo un problema de alcanzar un discurso estético. Hay arte cuando lo estético se carga de memoria. La memoria le otorga al discurso estético densidad, que es lo que hace posible que haya una comunicación. Uno es uno y todos. Cuando veo arte, yo se que eso vale porque, además de estar bien organizado el trabajo, tiene memoria. Por ejemplo, cuando yo trabajo partituras las uso porque estéticamente me parecen bellas y entran dentro de mi discurso. Pero, si además, pensas que esas partituras, algunas antiquísimas, que llegaron a mi de manera extraña y están cargadas de memoria, terminan teniendo una fuerte carga humana. Así se produce esa sumatoria entre memoria, densidad, carga humana y hecho plástico; eso para mí es arte.


- ¿Su obra ha sido permeable a los momentos de su vida dando origen a distintas etapas?

Si, hay una etapa de mi creación anterior a mi partida a España y realmente una etapa de transformación allá. Tuve la suerte de caer allí en un momento muy especial, fantástico, que fue el de la transición española. Fue difícil los primeros años porque había que sacarse de encima el franquismo y transformarse en una sociedad democrática, sobre todo culturalmente. Eso fue fascinante porque, así como había allí miles de latinoamericanos, también volvían los españoles del exilio y entonces se produjo un magma muy especial. Cuando ocurren estas cosas las sociedades se convierten en sociedades abiertas, no se discute al otro y hay posibilidades de integrarse. Después las sociedades terminan volviéndose grises; la democracia de alguna manera es gris y no lo digo peyorativamente.


- ¿Ha habido cambios significativos en su obra?

Yo no pegué saltos, fui construyendo un camino. Sí hay un paso de la figuración a la no figuración, sin embargo yo hoy puedo exponer esas dos obras juntas. Se dirá que es de otra época pero también encontrarás elementos que se corresponden. Fue esto un acto de maduración, no de travestismo. Se que he vivido una evolución que es al mismo tiempo un aprendizaje. Por eso considero esencial el camino del aprendizaje y de los maestros. Lleva tiempo construir un lenguaje.


Teniendo en cuenta que vivió 13 años en España ¿Qué siente al exponer allí?

Madrid es como mi segunda casa. Voy a Madrid y cambio de barrio, yo me siento también de ahí. Forme mucho tiempo parte del arte español, te digo más, en los diccionarios de arte español estoy incluido.


¿Por qué vuelve a Buenos Aires?

No me fui porque quería. Uno siempre es un poco del lugar donde nació. Podría haberme quedado tranquilamente, pero aún cuando quiero mucho a Madrid, la decisión del exilio definitivo nunca la pude tomar.


- ¿Cómo ve a los artistas argentinos?

Siempre hubo y hay talentos, pero lo que veo aquí es que todo está muy sujeto a los vaivenes del mercado. La historia del arte argentino todavía no está escrita aunque te parezca mentira, o, en todo caso, está mal escrita. Hay muchos artistas de nivel internacional que no han tenido un reconocimiento en este ambiente como deberían tenerlo y se reconocen a otras figuras que no tienen valor. Hay mucha confusión, se han pegado saltos en la valoración. Existe también esa cosa de despreciar lo que se hace aquí y una fascinación por lo que se hace afuera. Cuando tenes eso como característica, las modas hacen estragos. Y como los medios están absolutamente ligados a la moda, aparece una nueva generación y esa enseguida se come a la anterior y cada vez los ciclos son más cortos. Solemos entronizar a sujetos aislados y nos olvidamos del resto. No hay padres, no hay maestros, porque acá prendió rápidamente aquello de la posmodernidad de que no hay historia. Todos terminamos siendo como el clavel del aire. Nadie reconoce a sus maestros. Entonces se entroniza a personas como si fueran maestros cuando no tienen edad para serlo. Ahí aparecen también las manías, como la kuitcomania por ejemplo. Y así no se construye la historia. Hoy en día muchos de los estudiantes de Bellas Artes desconocen a grandes de la pintura argentina porque se han roto las cadenas generacionales y eso es grave.

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Entrevista a Rubén Morales, diseñador gráfico, Juan Carlos Romero, artista plástico y Osvaldo Rueda, militante, con motivo de la muestra “20 años de gráfica política. 3 colecciones” en los Arcos de la Estación Hipólito Yrigoyen de Barracas.
- ¿Cómo se aproximan a la historia de la gráfica política?

RM - En realidad no me aproximé, entré de repente. En 1981 fui contratado como diagramador de la revista Línea. Al año siguiente –aún en plena dictadura- pasé a trabajar en los Equipos de Difusión. Cuando entré, Daniel Tracogna había esparcido sobre su mesa unas fotos de obreros en huelga, comedores comunitarios, madres de Plaza de Mayo, combatientes de Malvinas… yo ignoraba entonces que con esas imágenes armaríamos el primer afiche político contra el régimen militar, que iba a ser pegado en Buenos Aires de madrugada, para evitar que los fijadores fueran apresados. No pude conservar ejemplares de aquel primer afiche, pero curiosamente Osvaldo Rueda sí y hoy está expuesto en esta muestra de los Arcos de la Estación Yrigoyen. Desde entonces abracé la publicidad política como una especialidad, estudié psicología social para comprender mejor los procesos de comunicación y desde hace 17 años soy director de arte de la agencia Gallo Mendoza S.A. A lo largo de todo este tiempo hice afiches para candidatos, partidos y gremios, así como impulsé emprendimientos particulares como la web http://ar.geocities.com/publicidadpolitica
JCR – Yo soy artista plástico y siempre tuve una militancia en distintos frentes de actividad política. Desde los años 60 milité en el sindicalismo de izquierda y allí comencé a tener acceso a los afiches políticos.
OR - En mi caso, también esta muy vinculada esta afición a la militancia política, desde los 70 por el retorno de Perón y lo que él significaba: la vuelta a la democracia. En el 82, con los restos de papel que me facilitaba un amigo, empiezo a producir mis propios afiches para la difusión de las actividades de la unidad básica en la que estaba, en Barrracas. Ya entonces, guardaba ejemplares de ellos. Después aparecieron las grandes cantidades de afiches que bajaba el partido. A lo largo de estos años he guardado, además, boletas electorales, remeras, revistas políticas y souvenirs de distintos partidos políticos. Actualmente debo tener alrededor de 500 afiches y la colección sigue creciendo. El darme a conocer en esta muestra, por ejemplo, me ha abierto otras puertas. Así es como una agencia, que hizo varias campañas para los radicales, me ofreció sus afiches, lo mismo el partido comunista.

- 20 años de democracia ¿Qué cambios en el lenguaje o discurso de la gráfica política destacarían en este tiempo?

RM - Desde el 83 hasta hoy hubo dos factores que causaron grandes mutaciones en las normas de la gráfica política: en principio la revolución tecnológica de las computadoras personales, con programas que permitieron retocar las fotos al detalle. Esto generó un furor por aplicar la tecnología a la gráfica, lo que encontró su mejor clímax en ese período “fashion” y “tecnócrata” que tuvo la política argentina hacia los años ’90. El segundo gran cambio fue la paulatina extinción de la “propaganda” hecha por “militantes” o “activistas” que fueron devorados por el avance depredador del marketing. Entonces la publicidad política se orientó a satisfacer los números de las encuestas dejando atrás las ideologías, hasta que caímos en la crisis del 2001. Creo que ahora emerge una nueva etapa donde deberá resurgir lo creativo integrado al proceso cultural que vivimos, donde no habrá cabida para políticos o publicitarios que se sientan a distancias siderales de la gente.
JCR - La gráfica política se empobreció en estos últimos tiempos, y esto se ve en la necesidad de reforzar la imagen de los candidatos en el medio televisivo. Básicamente han perdido el sentido metafórico o simbólico que tenían antes del Proceso.
OR - Creo yo, por otro lado, que al comienzo de la democracia los afiches agresivos eran muy pocos, la gran mayoría eran en “pro”. El discurso era distinto, “poder a los tres poderes”, “la justicia social”, etc. Eran todos deseos optimistas para un país, sin tortura ni desaparecidos. El objetivo era solucionar cosas, habían más propuestas que agresiones. Actualmente el juego político es mucho más agresivo, se ve claramente esto en los debates televisivos que mantienen los candidatos.

- ¿Tienen alguna referencia sobre el estado actual de la gráfica política en el mundo?

RM - Sí, aunque llama la atención la escasez de material en internet, parecería que en todas partes es un tema que “no se habla”, como si la publicidad política fuera la hija no deseada de la publicidad comercial. Y aunque cueste creerlo, las campañas argentinas tienen un estilo sobrio y formal comparadas con las de Centroamérica.
JCR - Solo tengo alguna referencia sobre las marchas masivas antiglobalización. Allí veo la gráfica que hacen los que se movilizan y me parece muy contundente en el aspecto de las consignas. De todas maneras, las costumbres políticas son, en general, muy particulares en cada país.
- Las campañas políticas tienen un período breve de vida, sin embargo, ¿qué valor histórico adquiere el afiche político?
JCR – El afiche guarda el valor de ser un documento que signa una época, tanto en las estéticas con que se elaboran como en las consignas con que se hacen las convocatorias.
RM - Siempre es difícil valuar la importancia a futuro de todo lo que ahora tenemos a mano, y además, como bien dices, las campañas políticas son efímeras. Pero los afiches son un testimonio impreso, no controvertible, de las decisiones publicitarias que asumieron los partidos, del perfil de imagen que se construyó a sí mismo cada candidato. En suma, el principal valor de los afiches lo descubrirán los futuros investigadores sociales, y podrán indagar cuales fueron los ideales de los argentinos, las esperanzas, los miedos, y como cambiaron los modelos de país en estos convulsionados tiempos que vivimos.

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Entrevista al Sr. Ricardo Ramírez Leal, Consejero de Prensa y Asuntos Sociales de la Embajada de México en Argentina
“La cultura es la puerta de entrada”
El 6 de noviembre nos recibió muy amablemente en la Embajada de México, ubicada en el barrio de Belgrano, el Sr. Ricardo Ramírez Leal. Nos acercamos hasta allí con el propósito de interiorizarnos un poco más sobre cómo ven y proyectan el diálogo cultural que existe entre nuestros países.

- ¿Cómo conciben las relaciones culturales entre Argentina y México?

La Sra. Embajadora Rosario Green Macías, que es una gran diplomática, muy preparada en lo cultural, ha sido partidaria, desde un principio, de la idea de que la cultura es la puerta de entrada para construir una relación más amplia entre ambos países. Es por eso que, con el apoyo político para promover la cultura, se consiguieron los recursos necesarios para comenzar a trabajar en ello.


- ¿La actividad cultural, entonces, se considera una política de Estado?

Por supuesto, este ha sido el punto de partida de la Embajadora. Y con eso, después, viene lo otro, lo político, lo económico, lo social. A lo largo de la historia lo hemos visto en Estados Unidos y Europa, la cultura ha sido siempre la que nos va abriendo las puertas. En la medida que la parte cultural este creciendo, los negocios comienzan también a llegar. Además, Argentina y México son dos países que no guardan ningún conflicto cultural, al contrario, son muy afines. En la actualidad, la embajada de México, por ejemplo, ofrece becas de estudio a argentinos en instituciones mexicanas para desarrollar capacidades en el área de las ciencias sociales y científicas. Es un caso más de la firme intención de que esta relación vaya creciendo en los próximos años.


- ¿Se torna una tarea difícil en el contexto de crisis actual?

Es por eso que se ha buscado el apoyo económico de las empresas para que nos ayuden, porque no hay suficientes recursos para la actividad cultural que deseamos desarrollar, fíjense que nuestro calendario en la Argentina es muy intenso. Se les hace ver a los empresarios, que quieren realizar negocios aquí, la importancia de ser parte de un vínculo cultural que los va a beneficiar comercialmente.


- Es clara la necesidad del apoyo del sector privado para la cultura y la construcción de alianzas entre este sector y el Estado.

Lo que pasa también es que es necesario hacer de la cultura algo que produzca, que en algún punto también se obtenga una ganancia. Tenemos que pensar a la cultura como una industria que tiene que ampliarse. Se trata de buscarle un giro para que ésta también tenga otro tipo de beneficio para la sociedad.


- ¿ Observa usted algunos cambios en la política cultural desarrollada en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, que influyan en la relación entre nuestros países?

Yo creo que está creciendo porque hay confianza entre nosotros. Lo que hemos notado es que en una ciudad con tanta oferta cultural cuesta entrar. Nosotros lo hemos logrado porque nos esmeramos para lograrlo, pero no fue fácil. Hay gran cantidad de actividades, veo que el abanico se abre mucho para lo nuevo y la gente joven que aún no se ha cotizado en el ámbito, también hay de lo consagrado, por supuesto. La intención es conservar y ampliar entre Argentina y México ese espacio donde la cultura propicia el encuentro y la hermandad de dos naciones. La idea es que haya un conocimiento recíproco de nuestras culturas, de quiénes somos, hasta tal punto de crear lazos fuertes que dan lugar a la confianza, fundamental para poder trabajar juntos.

La Embajada de México en Argentina lleva adelante una gestión cultural tendiente no solo a dar a conocer su cultura, sino también, a estrechar lazos con la nuestra. Las actividades que viene realizando de manera conjunta con la DGMuseos y los Museos porteños, como el tradicional “Día de Muertos” que se celebra todos los años en el Museo Isaac Fernández Blanco, son ejemplo de ello. Asimismo, la Embajada difunde la cultura mexicana a través conferencias, proyecciones cinematográficas, espectáculos y exposiciones.

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