Ese mismo año se presentaron con resonante éxito en el cabaret Armenonville.
Las giras comenzaron a hacerse frecuentes y en 1915 debutaron en Montevideo. Los primeros registros discográficos del dúo con el sello Odeón datan de 1917, año en que Gardel protagonizó la película de cine mudo "Flor de durazno" y entonó en el Teatro Esmeralda "Mi noche triste", tema de Pascual Contursi. Las presentaciones se multiplicaron durante los años siguientes y continuaron las grabaciones de tangos como "Flor de fango" y "De vuelta al bulín". Ya en la década del 20 afloraron sus pasiones: conoció a quien sería su novia por muchos años, Isabel del Valle, y se convirtió en propietario del caballo de carrera "Lunático". El dúo se disolvió en 1925, cuando Razzano perdió la voz. Gardel viajó a España y grabó para el sello Odeón; para el Nacional-Odeón, en Buenos Aires, realizó las primeras grabaciones eléctricas, acompañado por los guitarristas Ricardo y Barbieri. Sus viajes a Francia se hicieron habituales y, en 1929, cantó con la Orquesta de Osvaldo Fresedo en el teatro Opera de París, junto a Mistinguette, Chevalier, Lucien Boyer, Raimín y Josephine Baker. En 1930 filmó diez cortos de Eduardo Morera, exponente del primer cine sonoro nacional. En 1932 filmó "Melodía de arrabal", con libreto de Alfredo Le Pera. 1933 fue el año de su última estancia en Buenos Aires; para ese entonces, su representante era Armando Defino. Con él y con Le Pera delineó en París un posible nuevo trabajo en los estudios de la Paramount, en Nueva York, y ensayó para luego debutar en los programas radiales de la poderosa NBC. En 1934 filmó "Cuesta abajo" y "El tango en Broadway". Al año siguiente, protagonizó los films "El día que me quieras" y "Tango Bar". En sus giras lo acompañaban Barbieri, Riverol y Aguilar. El 24 de junio de 1935 a las 15:10 hs., en la ciudad colombiana de Medellín, Carlos Gardel murió en un trágico accidente de aviación junto a sus dos guitarristas, Guillermo Desiderio Barbieri y Angel Domingo Riverol, y el guionista de sus películas y autor de las letras de sus últimas canciones, Alfredo Le Pera. El 5 de febrero de 1936 sus restos fueron trasladados a Buenos Aires, donde una imponente multitud en vela homenajeó y acompañó a su ídolo hasta el cementerio de la Chacarita. |