home    
Centro de Museos de Buenos AiresMuseo de la CiudadMuseo Cine Pablo Ducrós HickenMuseo de Arte Popular José HernándezMuseo de Arte Español Enrique LarretaMuseo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández BlancoMuseo de Arte  Moderno  de  Buenos AiresMuseo de Esculturas Luis PerlottiMuseo de Artes Plásticas Eduardo SívoriMuseo Casa Carlos Gardel   Museo Histórico Cornelio de Saavedra Torre Monumental
 
  museos l actividades l servicios l red de museos porteños l prensa l boletín
     
 
 
     
             
    Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori  
 
 
Historia

El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori nació como Museo Municipal de Bellas Artes, Artes Aplicadas y Anexo de Artes Comparadas y, en 1948, recibió su nombre actual en reconocimiento a Eduardo Sívori, por sus virtudes artísticas y su generosa actitud de maestro.

Eduardo Sívori>>

Su creación respondió a la necesidad de poner en valor la producción del arte nacional, reuniendo obras que llevaran al público “un conocimiento directo de estas expresiones del espíritu”. El Museo se inauguró oficialmente en 1938 en dependencias del entonces Concejo Deliberante.
En 1936 se resolvió la realización anual de un Salón de Pintura, Escultura y Grabado, análogo al Premio Nacional, con premios adquisición. Esta fue la base de la primitiva colección patrimonial del Museo, que aumentó con compras directas y donaciones particulares, hasta totalizar en la actualidad alrededor de cuatro mil piezas.

Durante el período 1976/1977, el Museo se fusionó con el Museo de Arte Moderno, bajo el nombre de Museo Municipal de Artes Visuales. Entre 1980 y 1982 dependió del Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires, hasta que a fines de ese año recuperó su autonomía. Funcionó en varias sedes provisorias y en 1996 las autoridades le otorgaron un edificio propio, ubicado en los bosques de
Palermo, frente al Rosedal.

 
Fachada actual del Museo Sívori
 

Este nuevo edificio, sede actual del Museo, cuenta con una gran sala de exposiciones para la muestra del acervo en forma rotativa y para exposiciones retrospectivas o monográficas de artistas consagrados en el Salón Manuel Belgrano, y otra sala de exposiciones temporarias, un espacio abierto para la escultura, biblioteca, salones de usos múltiples para cursos y conferencias, gabinetes de restauración y fotografía, un pequeño anfiteatro, confitería y tienda.

De esta manera, la obra se enmarca en un lugar privilegiado y en medio de la naturaleza. Un verdadero espacio contemplativo de reflexión espiritual y goce estético para los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.

El Parque y el tambo

El Parque Tres de Febrero, donde se halla la sede del Museo, tomó su carácter recreativo hacia 1891, cuando se lo equipó y parquizó para tal efecto. Sobre la base de la quinta de Juan Manuel de Rosas -quien realizara toda la obra de saneado y primera parquización-, el arquitecto Carlos Thays, director de Parques y Paseos de aquel entonces, fue el encargado de llevar a cabo la obra combinando follajes, pérgolas, fuentes, bancos, faroles, puentes, barandas y algunas construcciones que respondían a las funciones de lactario (tambo, baños, etc.).

El tambo modelo fue refaccionado para convertirse en El Hostal del Ciervo, una tradicional confitería que se integró al paseo de los porteños hasta su posterior clausura. Para albergar al Museo Sívori se recicló el edificio, un exponente del eclecticismo arquitectónico de las villas veraniegas normandas, recreando la construcción originaria. Se agregaron dos alas y una galería pos racionalista, con un limpio y feliz tratamiento de los materiales.

La remodelación de la sede >>


Eduardo Sívori

Eduardo Sívori nació en Buenos Aires el 13 de octubre de 1847. Razones familiares impidieron un desarrollo temprano de su vocación artística. En 1874 viajó a Europa junto a su padre por cuestiones de índole comercial y visitó museos y atelieres, frecuentó academias y decidió su vocación.

De regreso al país advirtió que los ámbitos culturales le resultaban insuficientes y, alentado por un grupo de artistas y profesores, se convirtió en miembro fundador de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Esta sociedad cumplió sus funciones durante treinta años y en 1905, por decreto oficial, fue declarada “Academia Nacional de Bellas Artes”.

Luego de estudiar en los talleres de los maestros más importantes de nuestro medio (Charton, Romero, Aguyari), en 1882 Eduardo Sívori viajó nuevamente a París e ingresó al taller de Jean-Paul Laurens, quien posteriormente lo presentaría en salones, concursos y cenáculos. De esta época es su obra "El despertar de la criada", que se expone actualmente en el Museo Nacional de Bellas Artes como obra emblemática del realismo nacional.

Al regresar a Buenos Aires desplegó una enorme actividad cultural y pintó obras de gran envergadura, esforzándose por captar el espíritu de una tierra distinta de las aprendidas en las pinacotecas europeas. Se lo conoce como “el pintor de la pampa”. Como grabador produjo las primeras planchas realizadas en el país con sus obras "Carretas" y "Tropas".

Entre las distinciones que recibió por su trabajo, se destacan la medalla de oro del Salón Continental de Buenos Aires (1880) y la otorgada por la ciudad de Saint Louis, Estados Unidos, por su obra "Dolce far niente". Fue presidente del jurado de la Gran Exposición del Centenario de 1910 y director de la Academia y del Museo Nacional de Bellas Artes.

Su obra parte de un realismo de fuerte empaste, claroscuro y sólidos volúmenes y deriva, al contacto del paisaje pampeano, en una pintura más clara y luminosa.
Falleció en Buenos Aires el 5 de junio de 1918.